Durante estas últimas semanas, los alumnos de secundaria han explorado el mundo de los chakras, aprendiendo sus nombres, colores, funciones, elementos y sonidos. Este recorrido no solo tuvo como intención conocer conceptos teóricos, sino también despertar en ellos una mayor capacidad de observación interna, presencia y autoconciencia.
Como parte del proyecto del trimestre, los estudiantes realizaron un colgante de chakras, una actividad que combinó aprendizaje, creatividad y meditación. Cada círculo elaborado representa un centro energético y les permitió reforzar lo aprendido de una forma manual, visual y significativa.
Al trabajar en este proyecto, los alumnos no solo identificaron los atributos de cada chakra, sino que también pudieron reconectar con su propio cuerpo, emociones e intuición, comprendiendo que cada color y cada símbolo tiene un propósito que se refleja en su vida diaria.
Para profundizar aún más en este proceso, cada estudiante agregó un círculo extra, destinado a expresar un deseo personal, propósito o intención. Este elemento adicional se convirtió en un espacio de introspección en donde cada uno pudo plasmar algo auténtico sobre sí mismo: un anhelo, una meta o un valor que desea fortalecer.
Este cierre creativo e introspectivo permitió que los alumnos se relacionaran con el yoga y la meditación desde un lugar más personal y consciente, reconociendo la importancia de cultivar el equilibrio interior.
Agradezco a los alumnos por su apertura, disposición y esfuerzo durante estas semanas.
Seguimos construyendo juntos espacios educativos que fortalecen la atención plena, la autorregulación emocional y el bienestar integral de nuestros jóvenes.
"Cuando iluminas tu interior, cada paso se llena de propósito."
Con cariño, Tania Villanueva Yoga.

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